Este fin de semana se realizó la séptima versión de la Toletolers Gamers en San Antonio con el lema publicitario "La magia de jugar" (no pregunten).
Yo tuve el agrado de asistir a los dos días, y debo decir que fue un evento a mi parecer, bueno.
Todo partió el sábado a las 12:15 de la tarde (aunque el afiche decía a las 11, por suerte para mí llegué como a las 12 casi por voluntad propia) cuando se abrieron las puertas y luego se procedió a "inaugurar" el evento. En primer lugar el anunciador (al cual yo nunca había visto, y creo que muchos de los organizadores tampoco) presentó a las personas responsables del evento, y luego procedió a recitar poeticamente la historia y la consistencia del "juego" (en relación al lema publicitario), y no quiero ser polémico, pero francamente no entendí eso, a menos que hubiera sido para presentar al arlequín mascota, pero bastaba solo con nombrarlo. Luego presentaron la estatua de 3 metros del mismo arlequín del afiche, el cual, hecho en dos semanas, estaba bien (excepto el control que estaba en sus manos, pero no lo miré mucho por lo mismo). Luego habló la directora de cultura, pero nada para el recuerdo, mi consejo hubiera sido leer algo que ella hubiera escrito el día anterior a improvisar algo en el lugar. Finalmente se cortó una cinta... si, así fue, se cortó una cinta. Bueno, todos cometemos errores. Por cierto, no era una sola cinta, sino que eran 3 no necesariamente unidas entre sí.
Habiendo pasado eso se dio inicio a las inscripciones en los torneos, y hubo un nudo, es decir, que por muchos minutos no pasó nada de interés.
Me perdí las peleas de cintas del patio ese día, pero en la tarde hubo una tocata que no me perdí totalmente, luego de la primera banda que no vi, estubo otra que era como con tendencias death metal, tocaron Symphony Of Destruction, de Megadeth, una de mis favoritas personales, aunque sentí que presencié el fusilamiento de esa canción, seguido de algunos temas propios que no escuché con atención, pero cuando llevaban como 30 segundos de Raining Blood, se quedaron callados, había un desperfecto en la batería y hasta ahí llegó su presentación.
El Domingo cerró Insert Coin, tras las premiaciones de los torneos, y pude notar que mientras más éxito tenían en los torneos, más impopulares se volvían. Pero volviendo al tema Insert Coin dio una presentación magnífica, incluso pudo bromear con los presentes (me contraatacó un comentario), pero al final de su presentación le pedí la uñeta al guitarrista y me la regaló, le dije que lo hacían muy bien y que siguieran así, no hubo tiempo para más, pero fue suficiente lo que le dije.