Preguntas y Comentarios a cristianshowtime@gmail.com

viernes, 23 de septiembre de 2011

Los Columpios son para todos

Ayer estaba sentado en un columpio, y luego de estar un razonable cuarto de hora, me di cuenta que los columpios decián "Solo menores de 12 años". Quedé pensativo porque no supe que hacer. Estaba haciendo algo incorrecto, y generalmente soy un productivo miembro de la sociedad amante de las leyes. Pero luego hice un poco de matemática básica.

Si dice menores de 12 años, eso quiere decir que solo lo pueden usar niños de 11 años hacia abajo. Teniendo en cuenta que un recién nacido no puede columpiarse, y que los columpios son usados por niños de... ehm, digamos (invento) 4 años hacia arriba, eso nos deja con una vida de columpiarse activamente de unos 7 años... aproximadamente.

Tener derecho a columpiarme por solo 7 años de mi vida lo encuentro inaceptable, así que pensé lo siguiente


Es imposible que me obliguen a no hacer algo que no debería pero que me encanta, es como si me prohibieran escuchar The Lonely Island. Por eso quiero hacer un llamado a todos ustedes. A alzar su voz y si ven un columpio con una letrero de " solo para menores de 12 años" o algo así, quiero que usen ese letrerito de papel higiénico (¡en sentido figurado, por favor! (a veces tienen astillas)) y usen ese columpio y lo disfruten. ¡Libertad columpial!

domingo, 11 de septiembre de 2011

El Supermercado

Hoy quiero hablar de un tema que me ha molestado desde que tengo la obligación de comprarme cosas para la vida diaria: el Supermercado.
Hay varias cosas que no me gustan de estos centros de comercio. Para empezar no me molesta que siempre anden los guardias atentos a cada uno de mis movimientos, solo los ignoro, es lo mejor, quizás es su pega vigilar a gente como yo o tienen una fijación insana en gente como yo. De cualquier manera lo mejor es no tomarlos en cuenta y hacer la vida normal, como un reality show, pero los camarógrafos son guardias de seguridad sobrios. Lo que si me molesta son las colas, o las filas, para no herir susceptibilidades de la gente que tiene tendencias... ehm, digamos, contrarias al dogma llave-cerradura. En fin, para hacer filas creo que me corresponde jactarme de tener un don. El don de ELEGIR LA FILA MÁS LENTA!!!. Cuando me pongo en una fila con 3 personas, cada una lleva como dos carros de mercadería, cuando me pongo en una fila con muchas personas y pocas cosas cada una, el cajero tiene problemas, que se quedó sin vuelto, que no le marca un producto, que la tarjeta del cliente no está validada, no marca, está rota, es un cartón escrito con plumón, etc. Pero lo peor de todo se da en las situaciones de personas de edad, y mucho peor si pagan con medios alternativos. Lo sé porque lo he vivido. El promedio de tiempo entre que pasa el primer producto por el lector y en que el vuelto y la boleta son entregados al cliente se duplica cuando hay una persona de edad comprando, se triplica cuando es una señora de edad comprando con tarjeta, cheque, vales de almuerzo, trueque de esclavos, etc., se cuadriplica cuando esa persona va acompañada de otra señora de edad y se quintuplica cuando tanto cliente como cajero son personas de edad. Podría no importarme, pero yo siempre estoy en algún lugar de esa fila esperando ser atendido, he intentado de todo, elegir al azar, caminar con los ojos cerrados hasta toparme con una fila (arriesgando quedar de sobón), cambiarme de fila apenas vea algo extraño... ¡pero nada resulta!. Creo que alguien, por ahí anda haciendo una especie de voodoo supermercadesco para que yo pierda la mayor cantidad de tiempo posible. Si, eso debe ser... pero te voy a encontrar, chamán de las filas de supermercado. Vas a ver, te voy a hacer esperar todo lo que yo he esperado por tu culpa.
No se si se han dado cuenta (yo si y lo detesto) de que cuando uno paga con un billete grande y el vuelto son monedas y billetes se lo entregan a uno de la forma más incómoda posible, en este orden de abajo hacia arriba, boleta, billetes, monedas. Me ha pasado que he tenido practicamente que hacer micro-malabares para deslizar las monedas a mi mano sin que se caigan. Aunque creo que esto no le pasa a la gente normal, lo asumo a mi destreza parcialmente desarrollada.
Aunque el título habla en singular, no se lo tomen literal, no es uno en específico, sino que todos, de hecho el título de esto debería ser "Los Supermercados", pero si lo cambiara está última línea que escribií no tendría sentido, así que lo dejo así

sábado, 3 de septiembre de 2011

Adiós, Halcón

No soy mucho de resaltar características positivas, pero creo que es hora de confesar que siempre admiré a Felipe Camiroaga, siempre quise tener su carisma. Y no, no es mentira


miércoles, 24 de agosto de 2011

Titulares de San Antonio #7

Aquí lo tienen. El amigo del año. No sé ustedes pero a este tipo nica lo invito a mi casa. Mi madre es sagrada.

Este es el asunto con este titular que salió hace algunos meses en el diario local. El Niño A, de entre 15 y 19 años, no recuerdo, estaba carreteando de noche con muchos amiguitos tontos en una plaza, el terrible vacile, lo que sea, era en una plaza, así de chanta, resulta que entre ese grupo de atorra---amigos estaba el Niño B, de las mismas edades aproximadas, un conocido del otro tipo. A una hora adecuada (si oh, eran como las 3) la adre del Niño A lo va a buscar, lo manda para la casa y se queda compartiendo con los otros niños, seguramente hablando de Música Libre y del Dingolondango. Resulta que el Niño B vio una oportunidad (no voy a emitir juicios de valor sobre si fue una buena oportunidad o una oportunidad maomeno), pero hizo su jugada y él y la madre de su amigo se retiraron juntos a (juro que no estoy inventando nada) un toldo instalado en el patio trasero de alguien, para que se hagan la idea era como una carpa última de picante y totalmente no recomendada para cualquier tipo de actividad romántica... dicen que la necesidad del hombre es más fuerte. Dicen. Aunque no le echen la culpa a uno de los protagonistas, porque para el tango se necesitan dos. ustedes saben po, si todavía no saben, no me pregunten.

Aquí es donde las versiones difieren: ella, la madre, dice que el amigo de su hijo la golpeó en el cuerpo y en la cara e hizo de las suyas con ella, pero él se defendió argumentando que fue consensuado y que ella saltaba de alegría.

La Policía iba a investigar, pero nunca supe quién decía la verdad, en verdad nunca me importó, puedo vivir sin eso. Pero debemos admitir que es una buena historia, no buena para el Niño A, ni para su madre, ni para el Niño B... pero... ejem... ah de veras! los amigos que estaban en la plaza apuesto que se rieron alegremente viendo algo de jocosidad en lo turbio de todo este asunto. Especialmente cuando seguramente se lo recordaban al Niño A en días posteriores

jueves, 11 de agosto de 2011

Los Desafíos de Vivir Solo #1 - La Basura

Cuando uno vive sin los papás, ya sea dependiente o independiente de ellos se enfrenta a cosas que para uno son nuevas

Cosas como sacar la basura, por ejemplo, he habitado varias viviendas y debo decir que lo mejor son la de los edificios de departamentos, porque generalmente están esos tubos en los que uno tira las bolsas de basura y la fuerza de gravedad hace el resto, asustando a todos los habitantes del primer piso, especialmente si uno tal vez por error pone botellas de vidrio en las bolsas. Que! me acordé cuando la bolsa ya iba cayendo y chocó contra un costado y sonó la botella, soy inocente, en serio, además, nadie salió herido... creo, aunque a ese conserje no lo vi más. Casualidades de la vida.

Pero cuando uno vive en una casa la cosa se complica, uno no puede botar la basura cuando se le antoja, y normalmente son de 2 a 3 días a la semana, donde el caso más dramático es el primero, se te pasa el camión una sola vez y ya tienes una semana de basura acumulada en tu casa, uno puede pensar, pero la dejo afuera y ya. Mala idea. ¡Los gatos les dan pero como tarro!. True Story.

No hay más opción que dejarlas adentro de la casa, esperando el día ansiado y atento que no se pase el camión, o que uno lo escuche justo cuando se va yendo y dio vuelta a la esquina, y como correr por la calle con bolsas de basura en las manos no es glamoroso, no hay opción más que esperar al miércoles, o el día siguiente en que pase la basura solo porque pensaron que ya había pasado ese día gracias a los vecinos extremadamente limpios que pareciera que no generan desechos porque no colgaron basura ese día y cuando el camión recolector pasó ya era muy tarde porque no la colgaron y se llenan de frustración por no haberla puesto afuera por si acaso. Maldición.

Tirarla a la quebrada más cercana suena tan fácil y tan tentador. Debería ser la respuesta para todo.

lunes, 11 de julio de 2011

Curioso Parecido

Estaba viendo las fotos promocionales de la gira de Limp Bizkit en Chile, y me llamó la atención lo mucho que el estilo de Wes Borland (el segundo de izquierda a derecha) se asemeja a Dazzle, The Shadow Priest de DotA. ¿Coincidencia? ¿Plagio?

jueves, 30 de junio de 2011

La barba

No hay tema más polémico que la barba. Uno cuando es chico empieza a ver hombres con barba, masculinos y machos, y piensa "yo quiero ser así". La adolescencia llega con la espera de la tan ansiada barba y cuando finalmente llega, entre los 13 y los 21 años (algunos no fuimos tan precoces, ¿ya?) es un momento que a uno le cambia la vida, ya nada es como antes. ¡Porque el tema de la barba se convierte en un cacho!.

Uno pasa toda su niñez admirando, toda la adolescencia esperando, para que al llegar a la pseudo-adultez uno vea un comercial donde dice que un 80% de las mujeres encuentra que es como estar con una ardilla en la cara.

Ni hablar de todos los cuidados cuando crece mucho: lavarla con shampoo, evitar que le caiga sopa, evitar que se enrede con algún cierre. Cortarla es una pérdida de tiempo gigante. Y justo ahí, cuando nada puede ser peor, aparece la barba en el cuello.

La barba en el cuello quiere decir que el área a afeitar prácticamente se duplica. Y la superficie que antes se veía complicada parece lo más fácil del mundo ante la horrible concavidad del territorio nuevo en donde la barba se ha expandido.

Hay quienes cuando son chicos y les empieza a salir la barba se afeitan inmediatamente para que salga más. Mi consejo es: "¡NO HAGAN ESO! ¡NO SEAN IMBÉCILES!
¡SE ESTÁN CONVIERTIENDO EN PRISIONEROS DE LAS MÁQUINAS DE AFEITAR!".

Y consideraría la depilación láser. Pero igual pienso que sumando y restando tener barba es bacán, innecesariamente complejo, pero bacán

miércoles, 29 de junio de 2011

Esto si es lucro

La página de Facebook de "Te Invito al Cine" publicó esto, y yo respondí:


No estaba trolleando, solo decía la verdad. Me parece notable como nadie fue capaz de desmentirme.

martes, 21 de junio de 2011

Pedir

El ser humano pasa gran parte de su vida pidiendo, de niño pide comida, abrigo y entretenimiento, luego en la adolescencia pide libertad y privacidad, de adulto es estabilidad y de viejo tranquilidad, por mencionar las más importantes.

La esencia del ser humano es la búsqueda, y luego de esta, otra búsqueda. Un ciclo perpetuo de añoranza y logro sin fin. Apenas uno logra una meta no pasa mucho para que se trace otro objetivo en el horizonte. Ya sea terminar el colegio, pasar un ramo en la Universidad, comprar nuevos videojuegos, para algunos sería ir a algún local a bailar alguna nueva canción, comprarse un auto, irse a vivir lejos de la familia para no tener que soportarlos, viajar a Japón, casarse con el peor-es-ná o crear una copia de la bomba H y destruir el mundo. Ninguna meta es la última. Todo está unido a un constante cambio.

Si esto no pasara no habría evolución, la gente no cambiaría y preferiría quedarse como está y mantener su status quo hasta el final de la vida. Solo se reduciría a quedarse estancado y esperar a que pasara el tiempo. Eso si sería triste. La ambición es algo natural y hasta necesario, en ese aspecto.

Pero está la duda... ¿cuándo disfrutamos y agradecemos?

Si pasamos toda la vida pidiendo cosas solo para la ssatisfacción de obtenerlas... ¿cuándo las disfrutamos? Siempre está la opción de decir, ahora no tengo tiempo, pero lo tengo, puede esperar... ¿y si ese tiempo no llega? ¿y si se destruye o se pierde por no ponerle atención o uno no alcanza a vivir lo suficiente? Y luego se me ocurrió, si dedicáramos tanto tiempo a agradecer como le dedicamos a pedir, seríamos mucho más felices todos.

No digo que esta sea la clave de la felicidad, porque no creo que exista. (No, no es el dinero, llorar en un Ferrari no tiene ni un brillo, de hecho es el doble de triste).

Sabiendo eso, espero no olvidarlo, y espero que ustedes tampoco.

jueves, 2 de junio de 2011

Los Seminarios

Realmente pienso que los Seminarios, (o disertaciones) son la peor herramienta educacional que puede haber. Si, así de categórico.

Pero no es para menos, solo trae costos y cero beneficios, pero pasemos a poner las cosas en la Balanza

1.- Uno tiene que hacerse experto en un tema casi siempre desconocido en un período promedio de 4 semanas.- Siempre que se asignan los temas, la (supuesta) idea es aprender, por eso no pueden dar temas ya vistos, así que uno termina con un tema inexplorado para uno, y todo se pone cuesta arriba.

2.- Uno nunca escucha las disertaciones de los demás.- Durante los seminarios el público está en uno de dos estados: 1.- Nerviosamente leyendo su ayudamemoria para no olvidar ningún detalle importante al momento de estar al frente y 2.- Relajado por haber terminado su disertación (independientemente de los resultados, con el cerebro apagado en un estado catatónico con los ojos abiertos, mirando al vacío sin ver nada, lo suficiente como para que se pueda posar una mosca en la córnea y que el afectado ni se de por aludido

3.- Uno debe estudiarse las disertaciones de los demás.- Aunque uno no puso atención en las disertaciones, los profesores consideran que la presencia física en la sala es suficiente como para haberse aprendido toda la manga de cosas que dijeron todos los demás grupos, y aquí las cosas se ponen cuesta abajo, porque los profes se convierten en unos delirantes que creen que esas cosas se justifican para ser preguntadas en alguna prueba posterior, y uno debe estudiar todos los temas para la prueba

4.- Se le aligera la carga al profe.- Durante todo este proceso de antes-durante-después el profe lo único que hizo fue: dar los temas (no le vaya a dar fatiga) y hacer preguntas lo más rebuscadas posibles para comprobar la perfección investigativa de los seminaristas (dando matices del miedo pocas veces experimentados por estas pobres almas torturadas). El resto del tiempo estuvo de brazos cruzados en la nuca con los pies apoyados en la mesa viendo relajadamente como sus alumnos pasaban por un proceso de investigación-exposición-estudio acompañados por nerviosismo durante todo el tiempo.

En resumen, los seminarios no sirven de nada y no le ayudan a nadie, excepto al profesor
La Grandeza no está definida por el potencial. La Grandeza está definida como ser el más talentoso de tu generación. La Grandeza está definida como ser el mejor del mundo en lo que haces. La Grandeza está definida por Cristian Showtime...